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EDUCACIÓN
Las pizarras tradicionales ya tienen alternativa
José Dulac presentó ante decenas de profesores de Ávila la Pizarra Digital Interactiva, una herramienta «muy eficaz» para la enseñanza
M. ESPESO

LAS pizarras tradicionales de fondo negro y escritura en tiza podrían tener los días contados. Al menos, de momento, ya funcionan en algunos centros piloto y en el contexto de las Nuevas Tecnologías las que se vislumbran como sus sustitutas a medio plazo. Se trata de las Pizarras Digitales Interactivas (PDI), cuyo funcionamiento y aplicaciones fueron desgranadas ayer en el IES López Aranguren ante varias decenas de profesores abulenses. Fue el formador José Dulac, experto en PDI, el encargado de dar a conocer las ventajas de una herramienta que lleva a sus espaldas dos años de «exitosas» investigaciones y que es considerada como «de gran eficacia» para el aprendizaje y la enseñanza a todos los niveles educativos.

El recurso se vale de un ordenador portátil, un proyector y una pantalla que tiene en la interacción su principal baluarte, no en vano permite la navegación por Internet y admite modificaciones que pueden guardarse para conservar las explicaciones de los expertos y la evolución del aprendizaje de los alumnos. Y es que, al ser multimedia, almacena sonidos, imágenes y textos que ocupan poco espacio, sin renunciar, eso sí, a materiales tradicionales «como el papel impreso, los libros, la témpera o la arcilla», añadió el profesor.

La iniciativa, facilitada a través del Centro de Formación e Innovación Educativa de Ávila y de la Junta de Castilla y León, tiene como objetivo «generalizar la implantación de las pantallas en los centros educativos en unos 5 ó 10 años», si bien «en principio se está desarrollando en centros piloto» y su extensión depende de que surjan profesores que apuesten por la innovadora herramienta. Hoy en día «trabajamos en un proyecto de investigación con sedes en Barcelona, Pamplona, Lisboa y Madrid», ciudad en la que Dulac supervisa a unos 200 profesores que trabajan «de forma voluntaria» con 40 pantallas, de ahí que abogara por que «en Ávila surja alguno que tenga ganas por iniciar aquí el proyecto», dado que «ya tenemos algunos contactos», explicó. Y es que, prosiguió, «nosotros damos formación, motivación y seguimiento», pero luego la implantación depende de la empresa, del recurso económico de cada uno y de apoyos de empresas privadas e instituciones.

Un aula completa con los recursos de PDI tiene un coste aproximado de 3.000 euros, estando diseñada para que «en principio se empiece en el aula multimedia y se vaya extendiendo luego a todas las aulas», ámbito donde «realmente se le puede sacar partido».